
Nos dirigimos a la provincia de Teruel, que forma parte de la comunidad autónoma de Aragón. Los primeros habitantes se asentaron en estas tierras hace más de 15.000 años, como demuestran las pinturas rupestres conservadas en sus cuevas.
Las ciudades de la región se encuentran a gran altitud, sobre macizos montañosos que en su día servían como protección natural frente a los enemigos. Esta zona atrae por sus paisajes, su gastronomía tradicional y su arquitectura histórica en estilo mudéjar, único de la península ibérica.
Primera parte del recorrido
Visitaremos Albarracín, conocida como la ciudad rosa. Un lugar único donde parece que el tiempo se ha detenido. Aquí no encontrarás construcciones modernas, supermercados ni grandes avenidas, sino estrechas calles sinuosas llenas de encanto.
Pasearemos observando edificios medievales que en su día pertenecieron a la nobleza aragonesa. Su característico color rosado, sus pequeños balcones decorados con forja y figuras de animales atraen todas las miradas. Casi cada edificio tiene su propia historia y leyenda, que el guía compartirá contigo.
Uno de los caminos nos llevará hasta la muralla con sus torres, construida en el siglo X por los musulmanes. Durante su dominio, la ciudad vivió una etapa de gran desarrollo en ámbitos como la ciencia, la medicina y la cultura.

Disfrutando de las vistas, entenderás por qué Albarracín fue llamada por escritores y filósofos españoles “el nido del águila”.
Después de abrir el apetito, iremos a un restaurante para degustar la gastronomía local. Platos de caza o de trucha de la zona no dejarán indiferente a nadie.
Segunda parte del recorrido
Continuaremos hacia Teruel, una ciudad donde el amor se siente en el ambiente. Aquí se encuentra el mausoleo de los Amantes de Teruel, Juan Diego Martínez de Marcilla e Isabel de Segura, que podrás visitar si lo deseas.
Además, Teruel es conocida como la ciudad del mudéjar, un estilo en el que se combinan elementos de tradición musulmana, gótica y renacentista.
Paseando por su centro histórico:
— Descubrirás el origen del nombre de la ciudad y a quién está dedicada su plaza principal;
— Verás la Catedral de Santa María de Mediavilla, uno de los pocos templos construidos en estilo mudéjar;
— Podrás subir a una de sus torres, desde donde durante siglos se vigilaba el territorio;
— Tendrás la oportunidad de degustar y comprar jamón local, ya que el jamón de esta provincia fue el primero en España en obtener la denominación de origen.